En San Salvador presentaron dos nuevas variedades de arroz entrerriano
Se trata de Karandú INTA CL e Ivaté INTA CL, materiales que vienen a complementar a Gurí INTA CL y Angirú INTA CL por lo cual los arroceros contarán ahora con más flexibilidad en sus sistemas productivos. Estarán disponibles en el mercado para la campaña 2027/28. José Colazo, especialista del INTA Concepción del Uruguay, dio detalles de las nuevas variedades, habló de los problemas de rentabilidad del sector en Entre Ríos y hasta reclamó políticas de aliento para los arroceros. Danilo Lima
Productores y técnicos se dieron cita, como cada año, en el campo experimental de la Fundación ProArroz, en San Salvador, para participar de una nueva edición del tradicional Día de Campo de Arroz que contó con una asistencia récord estimada en más de 200 personas, entre quienes se encontraban gente de Entre Ríos, Corrientes, Santa Fe, Chaco y Formosa –las provincias arroceras–, de países vecinos, y, también, una delegación centroamericana compuesta por productores, investigadores e industriales de República Dominicana, Panamá y Costa Rica.
Novedades
La presentación de dos nuevos materiales de arroz fue una de las atracciones centrales de la jornada. Se trata de las variedades Karandú INTA CL e Ivaté INTA CL, originadas gracias a un convenio entre la Fundación ProArroz y la Estación Experimental Agropecuaria Concepción del Uruguay del INTA.
José Colazo (foto), líder del Grupo de Mejoramiento Genético de Arroz del INTA uruguayense, explicó que cada tres años se libera una variedad. “En 2022 le tocó a Angirú INTA CL, un material largo fino, de alto rendimiento y una mejor tolerancia a pyricularia” y este año “registramos Karandú INTA CL, una variedad tipo largo fino que, como característica distintiva, tiene una semana menos de floración que Gurí INTA CL, o sea, es precoz”.
Esta particularidad, agregó Colazo, significa “un ahorro importante en el consumo de agua, particularmente para Entre Ríos, donde el riego es el principal costo de producción”, al tiempo que mantiene “los niveles de productividad y calidad de otras variedades de INTA”.
El otro material lanzado en San Salvador fue Ivaté INTA CL que “es hasta ahora la genética con mejor comportamiento sanitario contra pyricularia oryzae, la principal limitante biótica que tenemos no sólo en Argentina sino a nivel mundial”.
Ivaté INTA CL, precisó el especialista, “tiene dos semanas más a ciclo que Gurí INTA CL, obviamente, con el sello de nuestro programa de variedades de alta productividad y calidad”.
Estas variedades, aclaró, “no vienen a reemplazar a Gurí sino a complementarlo”. Al tener una variedad precoz, Karandú; dos intermedias, Gurí y Angirú; y una de ciclo largo, Ivaté, el productor contará con “más flexibilidad en su sistema productivo porque puede escalonar la producción para que no se atoren los procesos de cosecha, almacenado y secado de los granos, manteniendo siempre niveles de productividad altos y, lo más importante, calidad de grano, que es lo que hoy en día nos caracteriza como país”.
Rendimientos
Colazo prefiere no hablar de rendimientos porque eso depende, entre otros factores, del manejo y el comportamiento del clima. “A estas variedades nosotros las hemos probado por más de cinco años, en más de veinte ambientes, y lo que hemos visto siempre son rendimientos superiores a Gurí. Ahora, obviamente, al ser materiales nuevos, cada productor necesita aprender su manejo para sacarle todavía más rentabilidad, porque nosotros hemos experimentado en una situación estándar o convencional, pero la productividad es similar o más alta que Gurí, que siempre es nuestro testigo”.
– ¿Cuándo van a estar disponibles en el mercado?
– La semilla original se está haciendo esta campaña en el campo de la Fundación ProArroz. Se cosecha y va a semillero, o sea que en la campaña 2026/27 va a estar en semillero la primera multiplicación, y en la 2027/28 ya va a estar disponible para el productor.
– ¿Cómo está el mercado arrocero hoy?
– A veces, cuando el sector está en crisis, estas jornadas sirven para intercambiar opiniones entre los actores para ver cómo podemos salir de ellas, que están originadas principalmente por precios bajos.
La realidad indica que hoy el arroz es un cultivo que está dando pérdidas. Si no mejora el precio, que particularmente en Argentina es bajo en comparación con otros países de la región, un productor arrocero en Entre Ríos va a tener que sacar más de diez toneladas para cubrir los costos de indiferencia, es decir para quedar parejo con los costos de producción.
Esto nos obliga a nosotros como INTA a generar más variedades de alta productividad, que es lo que quiere el productor. Pero, además, también debe haber políticas para favorecer la producción, y hablo concretamente de reducción de impuestos, o algún tipo de subsidio a la producción.
– ¿Hacia dónde va la investigación genética en arroz?
– Actualmente hay dos problemáticas presentes en el sector. Por un lado, las malezas resistentes –hablo de echinochloa o arroz rojo– por lo que uno de los focos principales es obtener variedades con nuevos modos de acción, diferentes a las que están ahora en el mercado, para tener sistemas de rotaciones, y, de esa forma, evitar la selección de malezas resistentes.
Y la otra es la tolerancia a pyricularia, que es en lo que estamos embarcados. Cada una de estas dos variedades (Karandú e Ivaté) tiene mejor tolerancia que Gurí, que es la principal variedad sembrada en la provincia, y esto responde a que hoy en día es la opción para que el productor pueda tener rentabilidad en los mercados de alto valor que están exigiendo menos niveles de residuos en los granos. De esa forma, además, se busca evitar posibles barreras pararancelarias.
Arrancó la cosecha
Por otra parte, la actual campaña arrocera entrerriana ya se puso en marcha con la trilla de los primeros lotes de las 59.000 hectáreas implantadas, según las estimaciones de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos. Las labores aún son incipientes y avanzan lentamente.
Los primeros rendimientos se ubican por debajo de lo esperado inicialmente por los referentes del sector. Colazo, en este sentido, comentó que en lotes muy puntuales, de punta, “algunos resultados sorprenden con rendimientos de entre 9 y 10 toneladas, pero la realidad es que esperamos un rendimiento menor a la campaña pasada, porque tuvimos una primavera muy fría, donde los arroces no llegaron a desarrollarse del todo. Si bien en enero hubo buena radiación, ahora empezaron algunas lluvias que están quitando radiación. Así que esperamos una reducción en comparación con los buenos rendimientos de la campaña pasada que oscilaron los 8.600 kilos por hectárea”.
La mirada centroamericana del arroz entrerriano
Colazo, por último, valoró la visita de los productores, investigadores e industriales centroamericanos. “Visitaron los centros de investigación, las asociaciones de productores, la industria, y, nos comentaron, superó las expectativas que tenían al llegar. Ellos vienen a buscar arroz de calidad, esa es la realidad, porque son países que no pueden autoabastecerse y tienen que salir a buscar importaciones”, explicó.
Los centroamericanos, además, “consumen mucho arroz, tienen un paladar exigente, y la única forma de paliar esa situación es salir a buscar negocios en países de América Latina, como puede ser Paraguay, Uruguay y Brasil. Y ahora vinieron a ver la realidad del sector en la Argentina y conocer la calidad que tenemos. Se fueron muy contentos y eso puede representar para nosotros desde acuerdos de investigación para algún desarrollo en conjunto o acuerdos comerciales para la exportación de nuestro arroz”.
Distinción a un “prócer” arrocero
El Día de Campo de Arroz en San Salvador, más allá de las recorridas, las charlas técnicas y los intercambios de experiencias, tuvo un momento muy emotivo: la entrega al ingeniero agrónomo Hugo Müller, presidente de la Fundación ProArroz, del Premio al Mérito Arrocero “Doctor Horacio Roca y Contador Javier Silvero" 2026.
Nota publicada en Aire Agro
Archivo relacionado: Descargar





