Arroceros entrerrianos necesitan cosechar 13.000 kilos para no perder plata
La producción arrocera enfrenta una crisis severa debido a la baja de precios y el alza de los costos, especialmente el gasoil, que ha subido un 40%. Si no cosechan 13 toneladas por hectárea se vuelven inviables. Reclaman créditos para retener el arroz a la espera de una mejora de las cotizaciones, pero hasta ahora no aparecen. Hay un cese de comercialización. Danilo Lima
Precios en baja y costos en alza se han transformado en un cóctel letal para los productores arroceros entrerrianos, especialmente los pequeños y medianos, que no sólo complican la rentabilidad de la actual campaña, sino que también cubre de sombras el futuro productivo en una provincia donde el arroz es una economía regional clave.
Hay un dato central que explica la crisis: el precio del gasoil, un insumo central en Entre Ríos dado que el agua para riego ser extrae de pozos profundos, aumentó el 40%. Los fertilizantes, en tanto, registraron un incremento igualmente significativo.
“La verdad es que los aumentos de los combustibles y los fertilizantes nos deja totalmente fuera de carrera”, sentenció Luciano Challio, productor arrocero y presidente de la Filial San Salvador de la Federación Agraria Argentina (FAA). “La guerra y el precio del barril de petróleo que se fue por las nubes nos impacta directamente, nos impide seguir produciendo”, remarcó.
En Entre Ríos, el rendimiento promedio se ubica alrededor de los 8.000 kilos por hectárea. “El año pasado, que fue muy bueno, tuvimos un rendimiento de alrededor de 10.000 kilos, lo que nos permitió cubrir los costos. Pero este año, con estos costos, necesitamos cosechar 13.000 kilos para salvar los costos”, estimó el federado. “Y eso es totalmente imposible”, enfatizó.
Challio, además, aportó otro dato: en los países del Mercosur los productores reciben 22 centavos de dólar mientras en Argentina sólo 17.
Quebranto
El presidente de la Asociación de Plantadores de Arroz (APA), Enrique García, en la misma línea, definió la situación de los productores como de “quebranto” porque “necesitamos producir 13 toneladas por hectárea” para no perder plata y, subrayó, “ni en los mejores lotes de Entre Ríos, con la mejor variedad y la más alta tecnología” se alcanzan esos niveles de producción. “La situación “nos preocupa mucho” porque “no queremos seguir perdiendo hectáreas”.
“Como productores no podemos contiuar y necesitamos medidas urgentes porque en mayo tenemos que volver a hacer taipas y preparar todos los lotes”, agregó.
Créditos
García, ante este escenario, consideró que el sector necesita “una inmediata asistencia financiera” como paliativo para enfrentar esta crisis porque los productores “debemos afrontar distintos vencimientos”.
Challio, en este sentido, coincidió con García, y reclamó créditos que le posibiliten al productor retener el arroz con la expectativa de que los precios mejoren. “Nosotros creemos que esto es una coyuntura y necesitamos un crédito razonable para atravesarla hasta tanto los valores de los combustibles tiendan a normalizarse y vuelvan a los valores anteriores para que realmente podamos seguir produciendo”, señaló.
La posibilidad de acceder a créditos, precisamente, es lo que los dirigentes de las entidades de productores vienen analizando con las autoridades provinciales y nacionales. “Hay líneas de crédito que se están charlando con la gente del Fogaer (Fondo de Garantías de Entre Ríos), también algunas líneas del BICE y del Banco Nación, y estamos esperando respuestas”, señaló el dirigente de la FAA,
– ¿Tiene espalda el pequeño y mediano productor para tomar un crédito?
– El tema es que nosotros, ahora en mayo, tenemos que liquidar el arroz, y a este precio, sinceramente, no nos da para seguir otra campaña más. La idea de tomar un crédito es para poder aguantar el arroz, el poco arroz que uno tiene, y esperar un alza del precio, porque seguramente se va a reacomodar.
Impacto
García, en otro orden, se refirió al impacto negativo que tendría la pérdida de más hectáreas en las comunidades entrerrianas que viven de la producción arrocera. “Nuestra principal preocupación es que si se sigue cayendo el área lo primero que se reduce es la cantidad de aguadores necesarios para regar las arroceras, y, lo segundo, la cantidad de materia prima que llega a las industrias”, precisó.
García, asimismo, propuso al Gobierno nacional que les deje usar el Impuesto a la Transferencia de los Combustibles (ITC), cuyo destino es el mantenimiento de rutas y caminos, como crédito fiscal de libre disponibilidad. Esa medida permitiría reducir en un 12% el rinde de indiferencia y tendría un impacto favorable en los productores. “Es una medida que la venimos planteando desde hace unos años y creo que la han entendido por lo que tenemos esperanza de que eso suceda. Y también poder acceder a financiamientos acordes a los que tienen muchos productores integrados a la industria que acceden a mejores tasas que nosotros”, añadió García.
Los plantadores de arroz, en este marco, decidieron orgánicamente un cese de comercialización para, por un lado, visibilizar la crisis que compromete a toda la cadena, y, por el otro, buscar una mejora del precio.
La APA, a través de un comunicado, sintetizó en tres puntos la gravedad de la crisis:
- La relación del precio del combustible con el arroz cáscara alcanza a máximos históricos: 9kg de arroz cáscara por litro de combustible.
- Los precios han disminuido de $310.000 en febrero a $240.000 actuales.
- La superficie sembrada en la provincia sufrió una disminución del 19% en la campaña pasada.
Nota publicada en AIRE AGRO
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