Desde Renovación con Unidad rechazaron acusaciones de la conducción de la SRA
La agrupación interna de la Sociedad Rural Argentina que busca llegar a la Presidencia de la entidad –cuya figura más visible es el actual vicepresidente Marcos Pereda, enfrentado con el presidente Nicolás Pino– salió a refutar “la comunicación sin firma difundida recientemente por los canales institucionales” de la SRA y en donde se hace referencia al desarrollo del software de los registros genealógicos. Código Campo
Renovación con Unidad, en su réplica, expresó los siguientes puntos:
• La nota enviada a los socios no sólo falta a la verdad, sino que constituye un intento deliberado de encubrir responsabilidades propias mediante un relato tergiversado, diseñado para desplazar el eje del problema hacia terceros. Como en toda institución presidencialista, en la SRA las decisiones estratégicas, los marcos de control y la ejecución final de cualquier proyecto de esta envergadura recaen en quien la conduce. De esta manera, el único responsable del fracaso de sistema de registros es Nicolás Pino. Pretender ahora diluir esa responsabilidad ensuciando el buen nombre y honor de terceras personas es una señal de debilidad institucional y de mala fe que nos recuerda a las peores prácticas de la política.
• Lo que esta situación expone es la impericia y la ausencia de una conducción eficiente. La propia comunicación oficial admite que el contrato con Mobile Computing SA se suscribió en junio de 2023 pese a las advertencias críticas del Estudio Cassagne, auditor legal de la entidad. ¿Quién autorizó la firma de un contrato ignorando tales alertas legales? ¿Bajo qué autoridad se permitió que un proyecto de nueve meses se extendiera por más de dos años sin los controles adecuados?
• La comunicación omite de manera llamativa que este proceso les ha costado a los socios más de 3 millones de dólares. Ese perjuicio es responsabilidad directa de una conducción que falló en sus mecanismos de seguimiento y auditoría en tiempo real.
• Resulta una operación burda que se intente señalar a Marcos Pereda cuando fue él quien, oportunamente, cuestionó el esquema de decisiones concentradas que hoy vuelve a quedar en evidencia. No es casualidad que, frente a las críticas al rol de figuras como la del director de Registros Genealógicos, Raúl Etchebehere, la conducción actual intente instalar un relato para desacreditar a quienes señalaron las falencias del sistema. Fue precisamente desde nuestro espacio desde donde se denunció el fracaso del sistema de registros.
• La verdad es simple: hubo mala administración y falta de controles. “Como socios, exigimos una auditoría independiente, con alcance completo sobre la totalidad del proceso, desde la licitación original hasta la rescisión del contrato. Una auditoría forense –no una revisión administrativa–, llevada adelante por auditores designados con total independencia de la actual Presidencia, con acceso irrestricto a correos electrónicos, actas, contratos, movimientos económicos y comunicaciones internas. Y con el compromiso explícito de que sus resultados se comuniquen íntegramente al cuerpo de socios. Los socios merecen la verdad. Y la institución, para honrar sus 160 años, necesita que quienes hoy la conducen asuman con integridad las consecuencias de sus decisiones”, remarcaron desde la agrupación.
Renovación con Unidad, finalmente, consideró de “suma gravedad el uso de la estructura institucional para difundir versiones difamatorias y realizar operaciones de desprestigio en el marco de una campaña electoral interna, al tiempo que rechazó “enérgicamente el uso personal y político de recursos que son de todos los socios”.
Archivo relacionado: Descargar





