¡Salgan del freezer!
El exsecretario de la Producción de Entre Ríos, Daniel Welschen, les preguntó al Gobierno y los productores si “algún día se les ocurrirá implementar un plan de desarrollo ganadero”. Pidió, además, a los integrantes de la Mesa de Buenas Prácticas Agropecuarias que muestren resultados porque “el suelo no puede seguir esperándolos”. La provincia “necesita avanzar hacia la sistematización de entre uno y dos millones de hectáreas”. Danilo Lima
Entre Ríos fue en las décadas del ‘80 y ‘90 la provincia modelo en el país en materia de conservación de suelos, con una normativa de vanguardia –la Ley N° 8.318, sancionada en 1989– que le permitió en poco tiempo sistematizar entre 600.000 y 700.000 hectáreas, y, de esa manera, morigerar los efectos de la erosión hídrica, la mayor limitante natural de la producción agropecuaria en Entre Ríos.
Desde hace algunos años, sin embargo, el tema parece haberse amesetado y no son pocos los especialistas que abogan por una modernización de la normativa vigente para no tirar por la borda las mejorías que se lograron tras la sanción de aquella ley.
Es que si bien desde el punto de vista técnico las investigaciones continuaron, la política se desentendió por completo del tema.
Acaso por esta razón, el exsecretario de la Producción, Daniel Welschen, apeló a las redes sociales para expresar su preocupación –que es la de muchos– sobre esta temática central para la sustentabilidad de la producción agropecuaria.
Posteos
“Pregunto: ¿La Mesa de Buenas Prácticas Agropecuarias (BPA), cuyos integrantes hace muchos años se reúnen permanentemente, tiene algún resultado para mostrar? ¡Somos pioneros con la Ley de Conservación de Suelos de 1989 y es muy poco lo que se avanza! Funcionarios provinciales, representantes de los productores, colegio de ingenieros agrónomos, Facultad de Ciencias Agropecuarias, INTA: el suelo no puede seguir esperándolos”, posteó Welschen. Pocas horas antes, también por redes sociales, había preguntado: “¿Algún día se le ocurrirá al Gobierno de Entre Ríos, junto a los representantes de los productores, implementar un plan de desarrollo ganadero? ¿Son conscientes de que la ganadería entrerriana es la actividad más ineficiente? ¿Son conscientes de que las perspectivas internacionales son inmejorables? ¿Son conscientes de que están dejando pasar un momento oportuno? ¿Son conscientes de que existe un paquete tecnológico de bajo costo que permite mejorar la productividad y conservar el monte nativo? ¡Es hora de que salgan del freezer!”.
El objetivo de estos posteos, le explicó Welschen a AIRE AGRO, “es movilizar un poco” a todos los actores relacionados con la conservación de los suelos. “Por ahí pueden aparecer como una crítica, pero yo veo una Mesa de Buenas Prácticas Agropecuarias que se reúne prácticamente todos los meses, hay exhortaciones a conservar el suelo, el ambiente y a instrumentar un esquema productivo que sea sustentable en el tiempo, pero nadie muestra resultados de cuántos productores están adoptando estas prácticas”.
Cuestionó, en este sentido, la ausencia de datos concretos, cuantificables, sobre la adopción real de buenas prácticas por parte de los productores de los distintos sectores (agrícola, ganadero, lechero, avícola). Esa falta de resultados tangibles limita la capacidad de demostrar los beneficios económicos y ambientales de dichas prácticas.
El suelo y el agua, remarcó, aunque estén en propiedades privadas, son bienes estratégicos cuyo deterioro afecta a las generaciones futuras, por lo que requieren intervención estatal e institucional.
“La experiencia histórica demuestra que la legislación y los incentivos fiscales pueden impulsar la conservación: la Ley Nº 8.318, aprobada por unanimidad, otorgó exenciones impositivas a quienes implementaran prácticas conservacionistas, y se logró sistematizar entre 600.000 y 700.000 hectáreas con terrazas y otras técnicas”, resaltó Welschen, y estimó que la provincia “necesita avanzar hacia la sistematización de entre uno y dos millones de hectáreas, que siguen deteriorándose”.
De no hacerlo, advirtió, habrá que utilizar más fertilizantes y agroquímicos para mantener el sistema productivo cuando existen prácticas de rotación y manejo de cultivos que permiten producir y conservar el recurso.
También subrayó la necesidad de conservar el monte nativo, y, en este sentido, recordó que durante la tercera administración del fallecido gobernador Jorge Busti, entre 2003 y 2007, “instrumentamos un programa ganadero, y dentro de esas prácticas, dentro de los beneficios que tenía el productor, se podía incorporar a un Giser (Grupo de Intercambio Solidario de Entre Ríos), para tener asesoramiento veterinario y agronómico, e incluía la desgravación impositiva por el buen manejo del monte nativo”.
En la actualidad, alertó, el monte nativo “está totalmente deteriorado por mal manejo del pastoreo” y “hay que recuperarlo porque de esa manera habrá más producción de carne por hectárea y más terneros cada 100 vacas”.
Desconexión
En este tema parece haber un divorcio entre la capacidad técnica disponible y la voluntad de los gobiernos para implementar políticas efectivas de conservación. Aunque hay equipos técnicos calificados en organismos públicos y en el ámbito privado, la falta de decisión política y de continuidad en los programas ha frenado el avance.
Los programas de conservación que nacieron tras la sanción de la Ley Nº 8.318 se perdieron durante las administraciones de los gobernadores Sergio Urribarri (2007-2015) y Gustavo Bordet (2015-2023), y no se han retomado con fuerza durante la actual administración del gobernador Rogelio Frigerio, a pesar de contar con funcionarios que conocen el bien tema.
“En el gobierno de Urribarri se paró totalmente (el tema de la conservación), y en el gobierno de Bordet tampoco le dieron pelota. Disculpen el término, pero a mí me exacerba porque estamos perdiendo un momento histórico. Lo que no hacemos ahora, la sociedad lo va a pagar ambiental y económicamente en el futuro”, enfatizó.
El rol de las gremiales de productores
Según la mirada de Welschen, no sólo el Estado tiene responsabilidad en esta temática sino que las entidades gremiales de productores tienen que promover y exigir la conservación de los suelos.
“Es necesario pasar de reuniones y charlas a acciones concretas y medibles, incluyendo la visibilización pública de los productores que aplican buenas prácticas para cambiar la percepción social sobre la producción agropecuaria”, remarcó.
La política
En otro orden, Welschen, de extensa trayectoria en el peronismo, explicó las razones por las que se mantiene alejado de la política. “No veo espacios políticos ni dentro del peronismo, en el cual he militado prácticamente toda mi vida, ni en ninguno de los otros espacios que hoy conforman los distintos frentes políticos de la provincia y del país”, explicó.
“Mi participación se ha limitado a criticar algunas políticas nacionales y provinciales cuando se han encarado caminos que, creo, han sido incorrectos y han perjudicado el desarrollo productivo, al país y a la provincia. Entonces, mi posición política siempre la he mantenido, pero no encuentro un espacio orgánico en el cual volcala, porque los intereses personales o sectoriales prevalecen por sobre el interés general”, cerró Welschen.
Nota publicada en AIRE AGRO
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