Hay que ponerle plata a las vacas
El criador de Angus, Andrés Francisco Calderón, habló del presente y futuro de la ganadería. Instó a invertir en los rodeos como se hace en la agricultura porque de esa manera la ganadería será “imparable”. Puso énfasis en la marcación por sobre el simple diagnóstico de preñez, y aconsejó eliminar vacas vacías del rodeo para aumentar la eficiencia, mejorar la alimentación, la sanidad y el manejo desde el nacimiento para maximizar el potencial de cada animal. Danilo Lima
El próximo 3 de julio se realizará el 12º remate anual de la cabaña Coembotá, de Calderón, en la feria María Dolores de Ramírez, con el martillo de la consignataria Etchevehere Rural. Se subastarán 45 toros Angus negros y colorados –18 puros de pedigree y el resto puros controlados–, todos inmunizados, junto a 170 vacas y vaquillonas propias, con garantía de preñez, salvo 40 vaquillonas jóvenes en servicio con toros de pedigree. Además, participarán 50 animales de la cabaña El Calá, de Garat, y 25 vacas de segunda y tercera parición de La Tijereta, todas con garantía de preñez.
Las subastas de Coembotá –voz guaraní que significa amanecer– han cobrado cada vez más importancia desde aquel remate inicial en 2015. A lo largo de los años se han convertido en un remate de referencia en materia de precios, en primer lugar, pero también en lo relacionado con la calidad de los reproductores, todos de excelente genética
Andrés Francisco Calderón –“Pancho”, para todos– es el alma máter de la cabaña ubicada en el distrito Pajonal del departamento Victoria, y, en declaraciones a CÓDIGO CAMPO, además de dar detalles del remate, se refirió a la actualidad de la ganadería argentina y a la necesidad de invertir para lograr más producción y de mejor calidad.
Mejoras genéticas
La selección de toros y vacas se basa tanto en la experiencia visual –“el ojo” del criador– como en la incorporación de datos objetivos (ecografías, mediciones de ojo de bife, DEPs, genómica), señaló Calderón, al tiempo que destacó la importancia de que los productores “aprendan a interpretar los datos técnicos para tomar mejores decisiones de compra y selección”.
El cabañero, un apasionado de los Angus, resaltó que la genética argentina de esa raza “es reconocida internacionalmente por su calidad, que es el resultado de décadas de selección a campo y paciencia de los criadores”.
Recomendó, por esa razón, “invertir en genética de calidad y no utilizar cualquier toro, para aprovechar el potencial de la raza y mejorar los rodeos”.
Calderón, asimismo, puso énfasis en la marcación –la cantidad de terneros destetados– por sobre el simple diagnóstico de preñez, dado que “el destete efectivo es el verdadero indicador de productividad”. También aconsejó “eliminar vacas vacías del rodeo para aumentar la eficiencia y la producción de terneros por hectárea” y “mejorar la alimentación, sanidad y manejo desde el nacimiento para maximizar el potencial de cada animal”.
Perspectivas del mercado
El sector ganadero, todos están de acuerdo, atraviesa un buen momento, con recomposición de precios y mayor optimismo entre los productores, más allá de que en las últimas semanas los precios de la invernada y el ganado gordo se hayan estabilizado. Esto, según la opinión de Calderón, benefició a los invernadores.
La demanda de vientres de calidad, en tanto, se mantiene firme, mientras que los animales de menor calidad se pagan a valores normales, agregó el cabañero al analizar la actualidad del mercado.
Ante este escenario, Calderón espera en el remate del viernes 3 julio “precios razonables, sin bases mínimas, pero sin regalar la hacienda”.
Producir más
La ganadería argentina, independientemente de las fluctuaciones de los mercados, debe producir más carnes y de más calidad.
Calderón recomendó producir novillos de mayor peso (400-500 kg), y, contra la opinión de muchos consumidores, remarcó que el mayo peso de los novillos no afecta la terneza de la carne. Por el contrario, el mayor marmoreo –la grasa intramuscular distribuida dentro del músculo del animal– mejora la calidad. Y la clave para lograr animales pesados y tiernos “es una nutrición adecuada, manejo sanitario riguroso y evitar el estrés y el hambre durante el crecimiento”.
Desalentó, obviamente, la faena de animales livianos (novillitos de 300 kg), debido a que reduce el rendimiento y la calidad final.
Calderón, asimismo, se mostró a favor de la adaptación de tecnologías y sistemas de manejo que aumenten la eficiencia y el bienestar del rodeo, y comentó que en Coembotá se está implementando un sistema de feedlot no en corrales sino en las cañadas, con buena sombra y agua, evitando el barro y mejorando el bienestar animal.
Ponderó, en este sentido, el rol de las asociaciones de criadores, como la de Angus, que vienen impulsando la mejora genética y la profesionalización del sector, siguiendo el camino de la agricultura en cuanto a tecnificación y control de procesos. La ganadería, recordó, “requiere ciclos más largos para ver resultados, mínimo tres años, lo que implica paciencia y visión a largo plazo, pero el objetivo, siempre, debe ser aumentar la producción.
“Siempre lo repito: si nosotros le pusiéramos a las vacas la plata que se está poniendo en la agricultura, la ganadería se volvería imparable”, cerró “Pancho” Calderón.
Detalles del remate
Según se informó desde la casa consignataria Etchevehere Rural, en el 12° remate anual de la cabaña Coembotá, las condiciones comerciales son las siguientes:
- Los toros se venden en 12 cuotas.
- Vacas y vaquillonas: 90 días de plazo.
- 10% de descuento por pago al contado en todas las categorías.
- Disponibilidad de tarjetas bancarias.
- El comprador sólo paga el IVA y las cuotas; no hay otros gastos adicionales.
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