La decisión de La Paz
La Sociedad Rural paceña resolvió por unanimidad y tras un proceso de deliberación retirarse del Consejo Federal de la Sociedad Rural Argentina (SRA). Su presidente, Gerardo Genre Bert, aclaró que no fue una decisión apresurada ni busca romper vínculos o disputar territorios, sino ordenar la representación gremial. Danilo Lima
La Sociedad Rural de La Paz –integrante de la Federación de Asociaciones Rurales de Entre Ríos (Farer) y, por esa vía, Confederaciones Rurales Argentinas (CRA)–; como se sabe, pegó el portazo y decidió desvincularse definitivamente del Consejo Federal de la Sociedad Rural Argentina (SRA). La decisión, como informara este portal, se tomó luego de que el reelecto presidente de la SRA, Nicolás Pino, remitiera cartas institucionales directamente a las sociedades rurales de Entre Ríos ofreciendo soporte y seguimiento de actividades, lo que fue interpretado como una intromisión por los ruralistas entrerrianos encolumnados con Farer y CRA.
El presidente de la entidad paceña, Gerardo Genre Bert, en diálogo con CÓDIGO CAMPO, consideró que el Consejo Federal, creado en 1996, “quedó desactualizado y genera una zona gris entre entidades”.
La rural paceña entiende que pertenecer simultáneamente a Farer/CRA y al Consejo Federal de la SRA “duplica canales de representación y puede confundir a los productores”.
Según contó Genre Bert, la SRA se comunicó con rurales entrerrianas, incluso con algunas que no integran el Consejo Federal, en una intervención que consideraron “una intromisión y una falta de respeto institucional”.
La nota de desvinculación plantea límites sin abandonar el diálogo. El ruralista paceño evitó especular sobre los motivos de Pino, aunque reconoció que la movida generó el conflicto. Tras la salida de La Paz, ahora cada sociedad rural decidirá autónomamente si sigue ese camino.
Representación y diferencias
Las entidades rurales entrerrianas no representan necesariamente a productores con las mismas escalas ni comparten todas sus prioridades. En la base de Farer y CRA, explicó Genre Bert, “predominan productores medianos y hicos, aunque también los hay grandes”, mientras la SRA “puede representar realidades diferentes”.
CRA y la SRA, junto a la Federación Agrria y Coninagro, “coinciden, por ejemplo, en su rechazo a las retenciones, pero discrepan en otras políticas. Por ello, cada entidad debería defender las necesidades de sus asociados y luego buscar acuerdos en las mesas de enlace nacional y provincial.
Genre Bert, además, destacó “el arraigo de las rurales en sus comunidades y su colaboración con instituciones locales, como hogares de ancianos y de niños”. Esa relación territorial forma parte de la representación que La Paz quiere preservar.
Diferencias
Con relación a las diferencias entre la SRA y las rurales que integran CRA, Genre Bert mencionó, a modo de ejemplo, la vacunación contra la fiebre aftosa. Defendió, en este sentido, el esquema anterior de Entre Ríos, en el que “productores de cualquier tamaño pagaban el mismo valor y accedían a un vacunador”. En el plan nuevo, en cambio, “los productores grandes pueden contratar veterinarios para varios campos, mientras que los pequeños y medianos –sobre todo los alejados de las ciudades o ubicados en islas– pueden tener dificultades para conseguir quién los vacune”. Si productores grandes dejan el sistema, sostuvo, “aumentarán los costos operativos y se debilitará la cobertura. Una vacunación insuficiente podría facilitar un brote y el cierre de mercados; el criador sería especialmente perjudicado, porque el impacto llegaría al precio del ternero y ajustaría sus márgenes.
Otro desacuerdo refiere a las restricciones de la Ley Europea Libre de Deforestación (EUDR), establecida bajo el Reglamento 1.115/2023, que exige que la carne vacuna exportada a la Unión Europea provenga de animales criados en establecimientos libres de deforestación
Genre Bert señaló que los productores entrerrianos reconvirtieron parte de sus campos, incorporando pasturas y mejorando el manejo ganadero, y temen que esas reglas les cierren mercados. Estos casos, afirmó, “muestran por qué las entidades necesitan conservar representaciones diferenciadas: las políticas pueden afectar de manera desigual a productores grandes, medianos y pequeños”.
La retirada del Consejo Federal, por tanto, se presenta como una forma de aclarar competencias y fortalecer la Mesa de Enlace, no de impedir que las entidades colaboren. La Sociedad Rural de La Paz propone que cada organización exponga sus argumentos en los ámbitos comunes y que allí se construyan consensos sobre las políticas del sector.
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